El evento para empleados de la cartera Ulsted se propuso empoderar a las personas y transformar las organizaciones
Con el vibrante telón de fondo de Lisboa como telón de fondo, la Cumbre de Mujeres Líderes de la cartera Ulsted exploró una cuestión esencial: ¿Cómo podemos construir un liderazgo más fuerte apoyando el bienestar de nuestra gente? Esta indagación compartida dio forma a dos días de profunda reflexión, diálogo honesto y conexión significativa.
Treinta y siete colegas, mujeres y hombres, se reunieron para lanzar un movimiento basado en la concienciación, la comprensión y el cambio práctico. El objetivo: reforzar tanto la salud de nuestros equipos como el rendimiento de nuestras empresas.
Empoderamiento personal: Desafiar los prejuicios, construir la solidaridad
El Día 1 se centró en el interior, animando a los participantes a examinar los prejuicios interiorizados y las formas sutiles en que se manifiestan en la toma de decisiones y en la dinámica del lugar de trabajo. Los participantes exploraron cómo los prejuicios de género y las dudas sobre uno mismo pueden influir en el crecimiento profesional, y cómo la toma de conciencia es el primer paso hacia el cambio.
Las sesiones abordaron la dinámica de la rivalidad femenina y la tendencia, a menudo inconsciente, de las mujeres a verse unas a otras como competidoras. Mediante un debate abierto, las participantes reflexionaron sobre estas pautas e identificaron estrategias para fomentar la colaboración, el estímulo y el crecimiento colectivo.
Las conversaciones también destacaron la importancia de las redes y la tutoría como herramientas para el avance profesional. Los asistentes exploraron formas de crear entornos de apoyo dentro de sus equipos mediante conexiones entre iguales y el patrocinio intencionado.
La jornada se cerró con un espíritu de reflexión y respeto mutuo. Los participantes se marcharon con una mayor conciencia de sí mismos y un compromiso renovado de ayudar a los demás en sus comunidades profesionales.
Impulsar el cambio inclusivo: datos, diálogo y liderazgo
El segundo día se orientó hacia el exterior, centrado en cultivar culturas organizativas más saludables mediante la visión colectiva y un liderazgo consciente. Un aspecto destacado fue la participación de líderes masculinos, que escucharon atentamente a sus colegas mujeres y contribuyeron a un entendimiento compartido más profundo de los retos del liderazgo.
Las evaluaciones de los prejuicios implícitos abrieron debates sobre pautas inconscientes y barreras sistémicas aún presentes en muchos lugares de trabajo. Estas conversaciones sentaron las bases de estrategias prácticas, basadas en datos, que pueden llevar a las organizaciones de la concienciación a la acción.
Entre las ideas clave figuran:
- Valor empresarial de la diversidad:
- Los equipos diversos potencian la innovación y el pensamiento estratégico.
- La diversidad contribuye a que las organizaciones sean más fuertes y resistentes.
- La integración, no la asimilación, es la clave de la inclusión.
- Información basada en datos:
- Los datos pueden revelar brechas de género ocultas en el liderazgo.
- Un seguimiento mensurable favorece el progreso a largo plazo.
- Prácticas inclusivas:
- Las prácticas de contratación transparentes son esenciales.
- Una cultura sólida en el lugar de trabajo requiere un esfuerzo continuo.
- Un cambio duradero exige acciones claras y estratégicas.
Los participantes se marcharon con una idea clara de los cambios que podrían promover en sus propios equipos para construir culturas de liderazgo más sanas e inclusivas.
De la conversación a la conexión
Fuera de las sesiones formales, los asistentes también tuvieron ocasión de conectar de manera más distendida. Una actividad en equipo por las calles históricas de Lisboa fomentó la colaboración y el buen ambiente, mientras que los encuentros al atardecer en Lisboa y Cascais ofrecieron momentos para reflexionar y estrechar lazos. Estas experiencias compartidas reforzaron el sentido de propósito y comunidad entre los participantes.
Liderar juntos el cambio
Los asistentes salieron de Lisboa reflexionando sobre sí mismos y con energía para liderar. Reconocieron el papel de la responsabilidad personal en la creación de entornos de trabajo saludables, así como la importancia de la capacitación mutua y el compañerismo para impulsar un cambio sostenible.
La cumbre ofreció herramientas e ideas prácticas, pero lo más importante es que fomentó un compromiso compartido para dar prioridad al bienestar en toda la organización. Los participantes se comprometieron a apoyarse mutuamente para asumir con confianza sus funciones de liderazgo.
Continuar el viaje
Esta cumbre puso de relieve el vínculo vital entre la capacitación individual y la cultura organizativa. Las lecciones, historias y relaciones que se construyeron en Lisboa siguen resonando en toda la cartera de Ulsted.
Juntos, hemos creado una base significativa para continuar las conversaciones, y las acciones, centradas en el bienestar, el liderazgo compartido y formas más sanas de trabajar en toda nuestra organización global.
Este artículo ha sido elaborado por la Planificadora de Eventos del Grupo Volaris, Hannah Rinkovski, y la Responsable del Programa de Conocimiento Corporativo, Hanna Ha.


















